La guardiana de las esencias del Obamismo

La periodista de The New York Times Jodi Kantor ha publicado en su diario un resumen del libro The Obamas, que se publicará el martes y que se proclama como un “vistazo íntimo” a las interioridades del matrimonio que forman Michelle y Barack Obama. Según el artículo y los avances que han hecho otros medios como AP, el libro describe fuertes tensiones entre la primera dama y el equipo de su marido (entre el ala oeste y el ala este, por usar la terminología casablanquera adecuada) y dibuja un retrato de Michelle como una mujer fuerte, de principios ideológicos incluso más sólidos que los de su marido (y mucho más progresistas) y muy frustrada por ese ente que es Washington.La Casa Blanca, of course, ya ha menospreciado de entrada el libro, en otras palabras lo ha calificado de refrito y ha apuntado el punto débil del entramado: que para escribir el libro la autora se ha basado en entrevistas con miembros de la administración Obama pero que no ha hablado con el matrimonio… porque no la han autorizado, claro. Va a haber algo de ruido con el libro: por las peleas (¿hay alguien que pueda llevarse  bien con Rahm Emanuel?), por la imagen algo débil que dibuja de Obama con su mujer, por la influencia de la primera dama en la política, que llega al punto de que Emanuel, un veterano de los años de Clinton, la compare con Hillary Clinton. Y también por el hecho de que la autora cobrara “un cheque de siete cifras” como adelanto y que haya entregado un libro en el que los protagonistas no han hablado con ella, algo que muchos de sus compañeros periodistas no le van a perdonar. Vamos, que The Obamas lo tiene todo para ser un superventas durante cierto tiempo.

No he leído aún el libro, pero de la reseña escrita por la propia autora el cotilleo político de quién gritó a quien y quién le caía mal a quién me parece lo menos relevante. Al fin y al cabo, que prácticamente desde el primer día la administración Obama no funcionó ni tan bien ni tan unida como su campaña del 2008 es algo sabido y contado desde varios puntos de vista por diferentes autores. Más interesante me resulta esta frase: “Michelle and I are perfectly comfortable if we’re only here one term if we feel like we really accomplished something” , que el libro afirma que el presidente le dijo a su equipo más íntimo en plena guerra con el Congreso por la reforma sanitaria. Muy interesante me resulta también la imagen de Michelle como guardiana de las esencias del obamismo, frustrada porque Washington impide a Barack llevar a cabo los cambios que EEUU necesita urgentemente porque el más rastrero politiqueo se interpone entre el presidente y sus nobles objetivos.

Hasta qué punto los votantes de Obama del 2008 estén de acuerdo con Michelle es una de las claves de las elecciones de este año. Que esta no ha sido una legislatura de cambio ni de esperanza no hace falta ni decirlo. Obama ha decepcionado como líder, ha sido errático, indeciso, contradictorio, contemplativo y tímido. Tiene una gran ventaja, creo, sobre cualquier candidato republicano: el extremismo de los conservadores hará  que su base progresista y muchos independientes, horrorizados, voten mayoritariamente a Obama como mal menor aunque sea con una pinza en la nariz. El riesgo para Obama es  el nutrido grupo de independientes que le votaron en el 2008. Por un lado, un Partido Republicano que ha caído en la irracionalidad no es un bocado agradable; por el otro es entre estos moderados a quienes hay que buscar a los más profundamente decepcionados por la primera legislatura de Obama. ¿Querrán darle una segunda oportunidad al presidente para que en una situación diferente demuestre que es capaz de hacer lo que se esperaba de él después de que haya rendido muy por debajo de lo que muchos confiaban? Esa es la pregunta.

Bueno, en realidad la pregunta es si un Obama sin presiones electorales, solo él ante la historia, por decirlo así, es capaz de ofrecer una versión de sí mismo mejor que la que hemos visto hasta ahora. Michelle indudablemente cree que sí.

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Un pensamiento en “La guardiana de las esencias del Obamismo

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