El telesketch no basta

Ha llegado el momento para Mitt Romney de usar el telesketch, apretar el botón del reset y empezar de nuevo. Pido disculpas por lo fácil del inicio del post, pero es que el ¿patinazo? del gurú del que ya sabemos que será el candidato republicano a batirse con Barack Obama lo pone a huevo. Se han acabado las primarias, empiezan las presidenciales, se acabaron las eliminatorias, empieza el torneo de verdad. Señoras y señores, a su centroderecha, Barack Obama; a su extrema derecha, Mitt Romney.Esta es, por lo menos, la forma con la que la Casa Blanca quiere plantear la campaña, y sus motivos tiene. Sólo el hecho de que el péndulo de la política estadounidense este roto explica que se pueda afirmar que la presidencia de Obama está siendo la de un progresista o, directamente, la de un presidente con políticas de izquierdas. Un presidente timorato, con un ojo en el cálculo electoral y otro en el cálculo político, ha intentado caminar por encima las aguas sin mojarse los bajos de los pantalones en un mar revuelto por las inseguridades y los complejos de los suyos y la caída en la irracionalidad del movimiento conservador. En ese pozo de  irracionalidad del que el Tea Party es expresión coyuntural, símbolo y heredero y no causa, se ha zambullido, maniatado de pies y manos, el Partido Republicano.

Obama ha pagado por ello durante su presidencia, y ahora le toca a Romney pagar la factura. Instalado en el centro por vocación pragmática e incomparecencia de la oposición, los votos de la izquierda están asegurados por el pánico que genera el movimiento conservador echado al monte. El objetivo para garantizar la reelección es conseguir los votos del centro, igualmente atemorizados por este movimiento conservador que sólo cree en Darwin cuando hay que aplicar el darwinismo social. Las encuestas en el inicio del duelo son claras respecto la ventaja de un presidente al que se le podría hacer daño con otro tipo de oposición.

Es irónico y hasta cierto punto injusto que sea Romney el candidato que representa a este Partido Republicano montaraz, porque el mormón es candidato a pesar del tea party, es el mínimo común denominador de las familias conservadoras, el tipo al que muchos conservadores con sólidas credenciales no han votado en las primarias (ah, Rick Santorum, ese amor que no sobrevivió a la primavera) y al que tendrán muchos problemas para votar en las presidenciales. Romney tiene los mismos problemas y pocas de las ventajas de John McCain hace cuatro años. Probablemente seguirá el mismo guión y su compañero de tíquet tendrá como misión movilizar a esos ultras que abominan de él. Atrapado entre dos aguas, Romney nunca será lo bastante conservador para unos ni lo suficientemente centrista para otros, por mucho que agite el telesketch, y ahí radica la enorme ventaja de Obama en estas elecciones. A favor de Romney: que tiene mucho más dinero que McCain y no venimos de ocho años de George Bush

Anuncios

5 pensamientos en “El telesketch no basta

  1. Pingback: Obama y el simbolismo | Décima Avenida 2.0

  2. Pingback: Eurovegas a Israel | Décima Avenida 2.0

  3. Pingback: La manta corta del Partido Republicano | Décima Avenida 2.0

  4. Pingback: Trump y el ‘show-business’ de los feos | Décima Avenida 2.0

  5. Pingback: Trump: un pitbull sin pintalabios | Décima Avenida 2.0

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s