Lo confieso: no sé si habrá corralito

Un aviso en estos tiempos en que todo es veloz y a nadie le gusta perder el tiempo: si buscas en este post la respuesta a si habrá un corralito en España, estás en el post y el blog equivocado. Yo no sé si habrá corralito, desconozco si regresarán las antiguas pesetas convertidas en modernas pesetas, me siento incapaz de predecir si habrá que devaluar en un 35% la nueva divisa y si nuestra riqueza (ejem) se vería recortada en un tercio si España saliera (o fuera expulsada) del euro. Lo confieso: no tengo opinión formada sobre si España es Argentina, o más bien sigue la senda de Grecia, o no, perdón, va por el mal camino de Portugal, y no, no tengo argumentos para sostener que la burbuja inmobiliaria española era idéntica a la de Irlanda. Y por supuesto, no sé si lo más razonable en estos momentos es coger la pasta y largarse a algún lugar más tranquilo, qué sé yo, Andorra, Suiza, las Islas Caimán. Sigue leyendo

Anuncios

Grecia: la tozuda realidad

Decíamos en noviembre que algo falla cuando la consulta directa a las poblaciones se convierte en el peor enemigo de las decisiones que se toman en Bruselas, Berlín o París en nombre y beneficio de esos a quienes no se puede consultar. Lo decíamos a cuenta de cómo Merkozy movió Roma con Lisboa, Atenas con Madrid, Berlín con París para evitar que el entonces primer ministro griego, George Papandreu, sometiera a referéndum el draconiano plan de rescate. Papandreu cayó, no hubo referéndum y medio año después acaban de convocarse unas elecciones que, de facto, serán un referéndum sobre el plan de rescate y quién sabe si sobre la permanencia misma de Grecia dentro del euro. Sigue leyendo

Obama y el simbolismo

Para contextualizar un poco lo que implica que un presidente de EEUU diga que está a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo: el anterior presidente demócrata, Bill Clinton, firmó en 1996 la Defense of Marriage Act, que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Esta es la base legal sobre la que desde entonces han legislado los estados, una treintena de los cuales prohíben explícitamente el matrimonio homosexual. Así que lo que ha hecho Barack Obama no es histórico (promover una ley lo habría sido), pero sí enormemente simbólico, el terreno en el que sin duda el presidente estadounidense se siente más cómodo. Sigue leyendo

Disculpad si no me emociono

Sí, ya lo sé: François Hollande es la gran esperanza, si no la única, que tenemos de huir de la hecatombe que se cierne sobre nuestros destinos, es un hombre ponderado, sereno, con una frente despejada a la par que bien amueblada, el elegido para poner fin a Merkozy, para apuntillar el eje ultraliberal Berlín-Fránfort-París que nos lleva por el mal camino de la austeridad que nos aprieta y nos ahoga. Hollande es mucho más que el ex de Ségolène Royal, la penúltima elegida a la que el ingrato electorado impidió llevarnos por el camino de los ladrillos amarillos, Hollande es el tipo que convertirá a Angela Merkel, conquistará Berlín y nos dará a los españoles la extraña situación de ver a Mariano Rajoy aplaudiendo a un seguidor de José Luis Rodríguez Zapatero. Sigue leyendo