Pandemic, pandemic

“Pandemic, Pandemic”. En la esquinas de los Project del Baltimore de ‘The Wire’ (esa extraordinaria serie de televisión que no estoy seguro de que hayan visto todos los que la citan cuando hablan de Baltimore) los jóvenes negros publicitaban sus papelinas de droga así, “Pandemic, Pandemic”, una letanía casi hipnótica que era la otra banda sonora de la serie. Todos los que vendían la droga eran (son) negros; (casi) todos los que la consumían eran (son) negros); casi todos los que morían por ella y lo que la rodeaba eran (son) negros. Sigue leyendo

G-e-n-t-e

¿Qué es lo que quieres hacer?, me preguntan algunos. ¿Dejar entrar a toda esa gente que viene sin papeles, sin pasaportes, que vete a saber cuántos están infiltrados por el Estado Islámico? ¿Quieres que nos convirtamos en Europa en los grandes paganos de las injusticias del mundo?, me dicen. Nosotros también tenemos problemas, añaden, no podemos ni pagar una sanidad decente para nosotros, cómo vamos a pagársela a ellos, si no podemos ni garantizar la educación de calidad para nuestros hijos cómo vamos a pagársela a los de ellos, qué culpa tenemos nosotros, los europeos, de que ellos tuvieran a Gaddafi, o a Assad, o a Saddam, de que no hayan hecho la ilustración, de que la religión los empobrezca, de que sus líderes los tiranicen, de que no sepan organizarse ni prosperar, pobre gente. Y dicen gente de esa forma, con esa entonación, con esa forma de masticar las letras, g-e-n-t-e, que te hacen desear jamás, por favor, que jamás yo sea g-e-n-t-e para ellos. Sigue leyendo

#JeSuisSerHumano

Por no tener, el barco pesquero abarrotado que el que viajaban las 700 personas que naufragó el domingo en la que tal vez sea la peor tragedia migratoria jamás vista en el Mediterráneo, esa fosa común, no tenía nombre. O al menos no he sido capaz de encontrarlo, así que me imagino a todos los líderes mundiales apesadumbrados, a todos los generadores de opinión en Twitter atribulados y a todos los opinantes y tertulianos azorados porque no van a poder popularizar un hashtag solidario, tipo #JeSuisCharlie o #BringBackOurGirls, con el que expresar su empatía, solidaridad y, qué demonios, simpatía con las 700 víctimas, ” hombres y mujeres como nosotros, hermanos que buscan una vida mejor, hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerras, que buscan una vida mejor”, en palabras del Papa Francisco, ese antisistema. Sigue leyendo