Peres o la prueba del 9

Para un corresponsal en Jerusalén, Shimon Peres solía ser algo así como la prueba del 9 de si se entendían las dinámicas del denominado conflicto palestino-israelí. El corresponsal extranjero acostumbraba (acostumbra) a llegar a Jerusalén con una serie de ideas preconcebidas, las mismas que forman el ‘mainstream’ de lo que allí sucede.

Por ejemplo: que aquello es un conflicto endiablado entre dos pueblos que tienen el mismo derecho sobre la misma tierra; que el objetivo supremo a lograr es la paz; que para ello hay, desde la Conferencia de Madrid a principios de los 90, un proceso de paz frágil, precario, siempre amenazado pero con una sospechosa mala salud de hierro, ya que nadie lo da por muerto y de tanto en tanto alguien (un presidente estadounidense en la recta final de su mandato, un líder europeo, sobre todo francés, con ánimo de ‘grandeur’) intenta “relanzarlo”; que los “extremistas de ambos lados” amenazan y dañan el proceso de paz con la violencia; que los extremistas palestinos son muchos y variados, desde los “terroristas islamistas de Hamas” a la inoperante y colaboradora necesaria con la violencia Autoridad Nacional Palestina; que los extremistas israelíes son los llamados “halcones“, y que para desespero de todos sus tesis se imponen a las de las “palomas”; que las pocas veces que las “palomas” gobiernan en Israel se ven atrapadas entre estos dos extremismos porque, en realidad, no tienen “socios ” para la paz ni en su propio bando ni por supuesto en el de los palestinos; que el campeón de estas palomas, el hombre de paz por antonomasia, era Shimon Peres.

Este artículo de publicó en El Periódico el 28 de septiembre del 2016. Puedes leerlo entero aquí

El espíritu del Tsahal

El Ejército es también la primera línea de la ocupación. La justicia militar es la que rige en los territorios ocupados, y el palestino de a pie conoce sobre todo a dos tipos de israelíes: el militar y el colono. En muchas ocasiones, dado el propio carácter del Tsahal, el militar y el colono son lo mismo. Los soldados que lidian con los palestinos allí donde coinciden, en los check points, o en la calles de Hebrón, o en Gaza antes de los acuerdos de Oslo, suelen ser chavales muy jóvenes, armados hasta los dientes con poder, literalmente, sobre la vida de los palestinos. A pie de check point, resulta muy difícil creer en uno de los mandatos del ‘Espíritu del Tsahal’: “Los soldados están obligados a proteger la dignidad humana. Cada ser humano tiene valor, independientemente de su origen, religión, nacionalidad, sexo, estatus o posición”.

Este artículo se publicó en ctxt el21/9/2015. Puede leerse entero aquí

 

La llave en Barcelona, la cerradura en Madrid

Si yo fuera un corresponsal extranjero en España y tuviera que explicar la situación política de la forma con la que la explican los corresponsales, intentando encontrar la esencia, tal vez diría que hay muchas formas de mirar las consecuencias en Catalunya de cinco años de ‘procés’ (2011-2016), datado de diada a diada. Una de ellas es que ha dinamitado el mapa político catalán. La cartografía del 2011 la formaban CiU, ERC, PSC, PP, ICV y C’s. La del 2016 es consecuencia de dos tendencias: rupturas y coaliciones. Se rompieron el PSC i CiU, decidió diluirse ICV en el campo de los Comunes, se coaligaron (al menos por ahora) lo que queda de CDC y ERC y apareció la CUP (en términos institucionales, en la calle lleva décadas presente). Dos conclusiones pueden extraerse. Sigue leyendo