El profeta como excusa

El mismo día en que ‘Charlie Hebdo’ agota millones de ejemplares con una nueva caricatura de Mahoma, en algunos países árabes y musulmanes se producen detenciones de periodistas por reproducir la portada de la revista, y algunos clérigos y regímenes (Irán, Marruecos) protestan por este nuevo “desafío”, dicen, al islam. Estas reacciones, en Occidente, son consideradas pruebas fehacientes de que con el islam no hay nada que hacer que, como dice el primer ministro francés, Manuel Valls, Occidente está en guerra con una parte del islam.

El 6 de febrero del 2006 publiqué una pieza en El Periódico titulada ‘El profeta como excusa’. Estábamos en plena tormenta de la primera crisis de las carticatura de Mahoma, y el día anterior una turba había asaltado el consultado danés en Beirut. Releído ahora, el texto es, por un lado, vigente y, por el otro, un poco agorero. Sigue leyendo

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No en su nombre

El pasado octubre publiqué en El Periódico un largo reportaje protagonizado por cuatro musulmanes residentes en Catalunya, tres de ellos mujeres. El texto era la transcripción arreportajeada de dos horas de conversación en la que hablamos de terrorismo, del Estado Islámico, de ser musulmán en Occidente, de las segundas generaciones y de la construcción de su identidad musulmana en lo que ven como territorio hostil, de la integración, de ser mujer musulmana en Europa… Uno de los momentos álgidos del encuentro fue cuando una de las participantes, al bode del llanto, explicó que le daba miedo la influencia que puede tener el yihadismo sobre sus hijos: «No quiero imaginar a mi hijo de aquí a 10 o 15 años en televisión diciendo ‘mamá, estoy defendiendo el islam no sé dónde’». Escuchar a las tres mujeres, madres todas ellas, hablar sobre el tema fue un privilegio.

Aquí dejo dejo los links de las dos partes del reportaje:

No en su nombre

“Los musulmanes en Europa estamos a la defensiva”

@jcbayle

Misión cumplida

Cuando se rompen los frenos, de todo de repente hace ya diez años. De la guerra de Irak, no. De la guerra de Irak hace once. Once años ya de ‘shock and wave’, de esa foto de George Bush en el portaviones ‘USS Abraham Lincoln’ con una pancarta detrás suyo que decía “Misión Cumplida”. Once años de una guerra que nunca se acabó, por mucho que así lo anhele Estados Unidos y su presidente, Barack Obama, quien preferiría que Irak, como Afganistán, como Guantánamo, simplemente no existieran. Un deseo, a su manera, tan sangriento como los de grandeza democrática, petróleo y venganza paterno-filial de George Bush. Sigue leyendo