Emojis y refugiados

¡Qué barbaridad de emojis que hay en Facebook estos días! Es publicar un post exigiendo a las autoridades que pongan fin al sufrimiento de los refugiados sirios y llenarse tu muro de ‘Me Gusta’ de decenas de personas. Es escribir un post criticando el sensacionalismo de los medios por publicar la foto del pequeño Aylan muerto en la playa (acompañando el post con la foto, por supuesto, que las redes sociales no son un medio donde se publican cosas, sino donde se comparten) y cientos de amigos te aplauden y te dan la razón, todo por la audiencia, malditos medios, total, para qué queremos periodistas, todo el mundo sabe que si una fotógrafa profesional que trabaja para una agencia de noticias no hubiera ido a la playa a informar de lo sucedido (y a fotografiar el cadáver del pequeño Aylan), seguro, seguro, seguro que un muchacho con un móvil hubiera tomado igualmente la foto, ¿no? ¿No? ¿No? Y no la hubiera publicado en Facebook, sino que la hubiese compartido para denunciar tanta sinrazón, ¿verdad? ¿Verdad? ¿Verdad? Sin ánimo sensacionalista, por supuesto, nada más lejos que el sensacionalismo del ánimo, espíritu y letra de las redes sociales, ¿a que sí? ¿A que sí? ¿A que sí? Sigue leyendo

Anuncios

Un mensaje que Assad puede entender

El primer mensaje que le han enviado en dos días a Bachar al Assad, el de unos impecables demócratas libios jugando con el cadáver de Muammar al Gadaffi, es efectista pero poco efectivo: el vídeo es viral (el morbo, ya se sabe), la intención es ingeniosa (por llamarla de alguna manera) pero dudo de que haga mella en el dictador sirio. No porque no le guste Internet y no lo haya visto, que sabemos que le gusta y mucho, sino porque la estructura de poder que está luchado en Siria por su supervivencia va más allá de la propia figura del dictador.

Sigue leyendo