El cliché de la tercera Intifada

Es un cliché, un lugar común desde hace casi una década, hablar de tercera Intifada cada vez que se da un repunte de violencia en Jerusalén o los territorios ocupados. Lo hacen algunos periodistas, lo hacen muchos medios, lo hacen muchos analistas, incluso cancillerías internacionales. Hay casi una regla matemática, la ley de la tercera Intifada, podríamos llamarla: cuanto más lejos está alguien de los territorios ocupados (física, geográfica y humanamente), más propenso es a anunciar el advenimiento de la tercera Intifada. De ahí que estos días de disturbios en Jerusalén y Cisjordania vuelva a repetirse de nuevo en algunos diarios ese fenómeno tan divertido de leer en los titulares (que escriben los jefes en sus redacciones) referencias a la tercera intifada (vientos de, miedo de, imágenes de… las fórmulas varían), mientras los textos que siguen a los titulares (escritos por los corresponsales, que están más cerca del lugar de los hechos) niegan que haya nada parecido a una tercera Intifada… Sigue leyendo

Anuncios

Gana Jabotinsky

Los ciudadanos israelíes han votado, y para sorprendente sorpresa de muchos, Binyamin Netanyahu sigue donde estaba: al mando del país. Resulta pasmoso que a tantos resulte pasmoso que un país sociológicamente nacionalista extremo vote a partidos nacionalistas extremos. No se trata sólo del Likud: sumemos el resultado de aquellos partidos que política, social y religiosamente son o se consideran de derechas o conservadores y quienes no. El resultado es abrumador. Unos apuntes sobre el resultado electoral: Sigue leyendo

Gaza respira, pero gana la ocupación

Artículo publicado en la edición impresa de El Periódico de Catalunya el 28 de agosto del 2014

Más de 2.100 muertos, 508 de ellos niños después, miles de palestinos se lanzaron a las calles de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este para cantar victoria por un alto el fuego que, si bien desde el punto de vista humanitario es una excelente noticia, no es más que una tregua: el bloqueo no se levanta (se alivia, y ya veremos cuánto) y la reconstrucción de la franja, si se lleva a cabo, la dejará en el punto donde estaba a principios de julio: asfixiada, paupérrima, dependiente en todo de Israel y solo aliviada por el Egipto de Abdelfatah al Sisi cuando a El Cairo le place. Cuesta ver qué ha ganado la población palestina, y sin embargo lo celebra, porque para ellos, resistir es sobrevivir y sobrevivir es vencer. Sigue leyendo

Hasta la próxima

La del martes fue en Jerusalén Este, desde donde escribo este post, una noche de alegría: pirotecnia, cláxones, cánticos, algunas banderas en una zona que desde el asesinato de Mohamed Abu Kheidar (lo quemaron vivo colonos, no hay que olvidarlo) está sufriendo esa cara de la ocupación israelí que pasa desapercibida: decenas de detenciones nocturnas, controles policiales aleatorios, inspecciones de vehículos… Si hubo fiesta grande en Jerusalén Este, y en Cisjordania, y por supuesto en Gaza, fue por un hecho tan sencillo y tan de celebrar como que por un tiempo Israel dejará de destruir a bombazos Gaza. Fiesta grande, por tanto, por el hecho de haber sobrevivido y de seguir sobreviviendo. Para los palestinos, sobrevivir es resistir, sobrevivir es vencer, lo cual dice mucho, lo cual lo dice todo. Sigue leyendo

Hamas

Sin coñas: me resulta fascinante este proceso por el cual los que están (estamos) en contra de la muerte de civiles en Gaza (la gran mayoría civiles, 80 de ellos niños a fecha de 19 de julio) estamos a favor de la muerte de civiles y niños en Alepo a manos de Bashar al Asad o de civiles y niños en Alepo y Bagdad a manos del Estado Islámico del Irak y del Levante. Resulta fascinante y curioso, por no usar otras palabras, dado que muchos de los que hacen esta analogía no solían llorar, que digamos, cuando eran bombardeos israelís en Damasco (o en Beirut o en el sur del Líbano) los que mataban a civiles y niños o cuando eran bombardeos británicos y estadounidenses los que mataban a civiles y niños en Bagdad o el triángulo suní iraquí. Es curioso como la muerte de niños y civiles, para tantos amigos de Israel, no es condenable ‘per se’ sino según el lugar, el momento y quién los mata. No es mi caso: un niño, un civil muerto para mí es igual de lamentable, sangrante y triste cuando lo es en la playa de Gaza, en Samarra, en Alepo o cerca de la que era mi casa en Jerusalén Oeste, cuando la explosión sucedía en las calles que solías frecuentar. Sin peros. Aquellos que, igual que el niño del ‘Sexto Sentido’ en ocasiones veía fantasmas, ven escudos humanos por doquier, no creo que puedan decir lo mismo.  Es, como decíamos en otro post, una simple cuestión de decencia humana. Sigue leyendo

Gaza y los periodistas

No voy a caer en la generalización que tanto me enfadaba cuando era corresponsal, así que no diré que la prensa (internacional y española) no ha informado bien de lo que ha sucedido en Gaza. En términos individuales, como suele, ha habido de todo: periodistas que han hecho bien su trabajo y otros que no; sentido del espectáculo bélico y sobriedad; titulares de portada escandalosos por buenas y por malos. No es sencilla la cobertura de una crisis de este tipo, en la que se mezclan (y a veces entran en contradicción) tus propios conocimientos sobre la dinámica del conflicto, tus principios profesionales, las rutinas productivas y periodísticas, lo que te indican desde la redacción, la propaganda y los hechos. En estos tiempos se añade algo que no existía hace seis años, cuando cubrí mi última gran crisis bélica en Gaza (verano del 2006): las redes sociales y su capacidad para lo bueno y para lo malo. Entre esto último, su capacidad de expandir rumores y el ‘feed back’ negativo de gente que intenta presionar al periodista a través, en muchas ocasiones, del insulto. Sigue leyendo

Más allá de Gaza (II)

Argumenta Amira Hass en este artículo que Hamas ha salido reforzada de la Operación Pilar de Defensa y, claro, no le voy a llevar la contraria a Amira Hass. Es indudable, se mire por donde se mire, que Hamas forma parte de la lista de vencedores de estos días de violencia. También el nuevo Egipto presidido por Mohamed Mursi ha ganado al ser el mediador clave del alto el fuego, así que es inevitable que Hamas también se beneficie de ello en forma de reconocimiento internacional, un proceso que ya estaba en marcha (Qatar, Turquía) y que muy probablemente se acelerará. Sigue leyendo