Entre el yihadismo y los ultras

Ojalá fuera tan sencillo, evitar atentados terroristas como el de Londres, la muerte intolerable e injustificable de inocentes: se prohíbe viajar a los musulmanes hasta Occidente con iPad y ordenadores portátiles y ya está. Ya puestos, y sin ánimo de dar ideas, se puede prohibir a los musulmanes directamente viajar a Occidente. Ojalá fuera tan fácil, ojalá bastara con levantar muros, no solo en las fronteras exteriores (lo del iPad y los aviones no es nada comparado con los campos en Grecia, las vallas en Turquía, la muerte en el Mediterráneo), sino en las interiores: muros que separen entre sí calles de Londres, alambradas entre las ‘banlieue’ y el centro de París, concertinas en las empresas alrededor de las trabajadoras con hiyab. Ojalá fuera tan fácil, bombardear algún desierto remoto en un Estado fallido, abrir uno, dos, tres ,muchos Guantánamos, los que hagan falta, pisotear la carta de derechos humanos de la ONU, deportar a musulmanes a decenas de miles. Dónde hay que firmar, igualmente habríamos tirado por la ventana los principios, nos habríamos vendido el alma, hubiésemos sucumbido al terror, nos habríamos convertido (de nuevo) en aquello que juramos que no volvería a suceder, pero al menos estaríamos seguros, ¿no? ?¿No? ¿No? Sigue leyendo

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Talibanes con kufiya en Asturias

Leo que el viernes 15 de abril unos 200 escolares de cinco colegios asturianos visitaron el Regimiento Príncipe del cuartel Cabo Noval, donde presenciaron y participaron en un “entrenamiento en conflicto”. Según la información de El Mundo, la visita escolar consistió en: “Críos apuntando con fusiles de asalto. Soldados de verdad con la cara pintada de colores de batalla. Tiroteos con petardos aparentando balas. Niños subiéndose a vehículos de guerra. Y un simulacro de combate donde el enemigo dispara con una ametralladora desde una torre y va identificado ante los menores con pañuelos palestinos”. La excursión escolar ha creado una gran polvareda, primero porque no parece muy educativo que los niños empuñen fusiles de asalto, al menos en horario lectivo. Segundo porque identifica al enemigo terrorista con el “pañuelo palestino”, la kufiya, lo cual, pues hombre, es un pelín islamófobo, una generalización racista y peligrosa como, no sé, identificar a todos los narcos con el sombrero mexicano, a todos los policías con Torrente, a todos los militares con aquellos que vulneran los derechos humanos o a todos los políticos con el ministro de Defensa, Pedro Morenés. Injusto, ofensivo e intolerable. Sigue leyendo